lunes, 16 de noviembre de 2015

Con cajas destempladas

Ken Livingstone, de Andrew Tift

Tengo que confesar que cuando de decirlo se trata, digo "con quejas destempladas" pero que a la hora de escribirlo recuerdo que eso de "quejas" es una trampa de nuestro pensamiento lógico y que la expresión correcta es "con cajas destempladas".

Veamos de dónde viene este dicho tan curioso. Según el Diccionario de Autoridades (1726-39) "Echar con cajas destempladas. En la milicia es echar de alguna compañía o Regimiento al soldado que ha cometido algún delito ruin e infame, por el cual no se le quiere tener dentro de las tropas, para cuyo efecto se destemplan las cajas (los tambores), y, tocándolas, se le sale acompañado hasta echarle del lugar.
Metafóricamente, se entiende del que apean (deponen) con demostración pública de algún empleo; y también de la persona que se echa de casa arrebatadamente o porque es molesto en ella o porque no conviene su asistencia y comunicación".

Así que ya saben, esas "cajas" son tambores que se "destemplan" cuando se quiere echar a alguien a bombo y platillo, expresión esta última que prometo descifrar algún otro día.

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