domingo, 2 de agosto de 2015

Las palabras que acaban como uno más de la familia

Join 2007, de Angela Reilly

"Y si difícil para una lengua es fraguar un término que traduzca pensar y sentir, no menos difícil resulta llevar a veces, de una lengua a otra, una palabra, sin que pierda sentido y sentimiento en el trasiego, evitando que se evapore en el camino, por seguir con el símil del perfume, nada de su aroma. De esta última dificultad trataba una fascinante y curiosa información que Xavi Ayén publicaba en La Vanguardia, a propósito de las diez palabras más difíciles de verter de una lengua a otra, a partir de cierta encuesta realizada por la compañía británica Today Translations entre traductores profesionales. Citaba alguna del yiddish, del polaco, del japonés, del tamil. Del portugués figura una, bellísima y cursada: saudade. El español, mucho más belicoso, también ha logrado imponer en todo el mundo una propia: guerrilla. Pues es sabido que cuando una palabra es esencial y única acaba logrando ser aceptada en la casa de otras lenguas, como alguien de la familia."

Trapiello, Andrés: Más o menos

miércoles, 29 de julio de 2015

Vitoria-Gasteiz, tenemos un problema

The Nursemaid, de Helene Schjerfbeck

El EGA es un título que certifica la competencia en el conocimiento del euskera. Este título posibilita acceder a puestos de trabajo en la administración pública de Euskadi y también en algunas empresas privadas, pero es muy difícil de obtener, pues sólo entre un 22 y un 25 % de los presentados aprueba. Recientemente el PSE-EE ha presentado en el Parlamento Vasco una proposición no de ley en la que muestra su preocupación por esta circunstancia. El dato es más llamativo todavía si pensamos que no hay ningún lugar en el mundo en el que se pueda hablar euskera más y mejor que aquí. Así que sí, tenemos un problema.

Y ¿quién se presenta a este examen?, ¿quizás personas que no están preparadas? Bien, pues además de todos aquellos que lo deseen, se presentan en bloque los alumnos de las ikastolas (a partir de los 17 años), que son los centros en los que la enseñanza se imparte en euskera. ¿Cómo es posible que estos alumnos no consigan superar un examen de aptitud de la lengua en la que estudian? No soy capaz de responderles.

Patxi Baztarrika, el Viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno Vasco, reconoce que existe un problema, pero argumenta que no es posible rebajar el nivel de exigencia "porque el nivel que tienen que acreditar en las distintas competencias está absolutamente detallado en el marco europeo". A continuación declara que "después del verano la comisión de seguimiento retomará el tema", así que no se alarmen, no tiene prisa, podemos cantar tranquilos: "Vamos a la playa, calienta el sol, chiribiribi pom pom pom pom, chiribiribi pom pom pom pom".

lunes, 27 de julio de 2015

Títulos de cine

Standing Dancer, de Jean-Louis Forain

Algunos títulos de películas, bien porque son un auténtico hallazgo, bien porque han conseguido simbolizar una situación o circunstancia, han pasado a formar parte del acervo cultural. Ahí tenemos por ejemplo, "Misión imposible", "Solo ante el peligro" o "Amanece que no es poco". "Terminator" y "Gladiator" han ofrecido su sufijo para designar a todo aquel que resulta extraordinariamente fuerte, implacable y heroico. La jugadora de baloncesto Amaya Valdemoro confesaba recientemente que le llamaban Amayator.

"Buenas noches y buena suerte", era la fórmula con la que el periodista Edgar R. Murrow se despedía cada jornada de los oyentes y fue también el título de la estupenda película de George Clooney. "Buscando a Susan desesperadamente" ha sido un título que ha dado mucho juego, pues basta sustituir Susan para que nos valga para cualquier búsqueda más o menos desesperada.

"Duelo de titanes", "La dolce vita", "La extraña pareja", "Las bicicletas son para el verano" son otros ejemplos de títulos de películas que utilizamos como una expresión hecha para describir una situación semejante.

O sea, que están los refranes y luego también los títulos de películas.

viernes, 24 de julio de 2015

Palabras como mariposas

Youth, de Joseph Pushman

"Le fascinan a uno las palabras, no como si fueran raros y hermosos coleópteros, traspasados por un alfiler, sino como verdaderas y vivas mariposas que al abrir el libro, y en el aleo de las páginas, salieran volando y fuesen a posarse sobre las cosas, sobre la mesa, en nuestra mano, en el hombro, en la superficie dormida del agua. Son también las palabras un poco como un perfume que huele de distinto modo según quien lo lleva, y pueden incluso significar lo contrario de lo que parece, como reconoce Sancho al escudero del Caballero del Bosque (Quijote, II, XIII), mostrando que no las hay feas al asegurar "que no es deshonra llamar hijo de puta a nadie, cuando cae debajo del entendimiento de alabarle"."*


* Trapiello, Andrés: Más o menos

miércoles, 22 de julio de 2015

La Europa de los pueblos

Desnudo recostado, de Yullang Pan

Cuando teorizamos sobre el lenguaje, o simplemente cuando viajamos al extranjero, pensamos que sería una bendición que todos habláramos la misma lengua. Nos acordamos del mito de la Torre de Babel y tendemos a creer que sí, que la confusión de lenguas fue un castigo divino. Pero de regreso a casa volvemos a una sociedad que se reivindica cada día más fraccionada, que ya no quiere la Europa de las naciones, sino una Europa de los pueblos, cada uno con su economía, sus medios de comunicación, sus instituciones políticas y su lengua.

Recientemente he tenido la oportunidad de escuchar a Durao Barroso en una conferencia pronunciada en San Sebastián y el expresidente de la Unión Europea afirmaba que el idioma de Europa es la traducción. Creo que es una expresión afortunada que implica muchas lenguas y sin embargo, entendimiento. Lo que me parece meridianamente claro es que el futuro pasa, no ya por el bilingüismo, sino por el trilingüismo, sobre todo en aquellas zonas que cuentan con otra lengua diferente de la del estado en el que se encuadran.

jueves, 16 de julio de 2015

Predecir el futuro

Bacante, de Sorolla

Predecir el futuro es tan difícil como tentador. Hace veinticinco siglos los babilonios auguraban que su lengua dominaría el mundo y sin embargo, hoy el babilonio no lo habla nadie.

El futuro es una incógnita, y las predicciones, aun las más razonadas, a menudo resultan un completo fiasco. ¿Quién no pensaba que con la llegada de la televisión y del vídeo, el cine desaparecería?¿Quién hubiera predicho que el español iba a ocupar el lugar que ocupa actualmente? Nadie. Y, sin embargo, ahí estamos.

La explicación más conocida para ilustrar la extensión del español se basa en el argumento de que "la lengua fue siempre compañera del imperio" (Nebrija), pero me ha llamado la atención la opinión del prestigioso historiador Henry Kamen, un inglés especializado en Historia de España, poco sospechoso de favoritismos, que desmonta esa teoría argumentando que cuando España era un imperio, las lenguas apenas tenían importancia, las comunicaciones eran lentas, caras y malas y el sistema escolar estaba mal organizado.

Henry Kamen esboza así la realidad plurilingüe del Imperio: "Durante todo el período de los Austrias, el castellano tuvo un uso muy extendido, pero la pluralidad de lenguas en el interior de la Península fue un hecho necesariamente reconocido y aceptado (...) en Filipinas el chino tenía más hablantes que el español, en Sudamérica había más hablantes de quechua (y sus lenguas asociadas) que de español, y en Europa, las culturas dominantes de la monarquía española eran tanto la italiana y la francesa como la castellana".

Quizá tengamos que mirar la evolución del español con otros ojos.

Kamen, Henry: Imperio. La forja de España como potencia mundial

martes, 14 de julio de 2015

Proletarios del mundo, uníos

Lenin's Speech at the Third Congress of the KomSoMol, de Boris Ioganson

El marxismo, el último de los sistemas político-filosóficos con auténtica influencia, ha sido relegado al olvido, y afortunadamente, porque aunque fue un sistema que mucha gente defendió (una servidora incluida) convencida de sus bondades, lo cierto es que en todos aquellos países en los que se puso en práctica, los resultados fueron nefastos. 

Dado que el marxismo defendía que las personas pertenecen a una clase social antes que a un país, el hecho de que existieran diferentes lenguas era un obstáculo para el entendimiento de los obreros, lo que llevó a los redactores de "La lucha de clases", de Bilbao, a solicitar al Gobierno, en octubre de 1899, la prohibición de cualquier lengua que no fuera la española y de cualquier literatura que no fuera la escrita en español, en la consideración de que si los proletarios del mundo debían unirse, sería más fácil si los trabajadores vascos hablaban español que si hablaban euskera.

Hoy serían de todo punto imposibles declaraciones parecidas. Los tiempos han cambiado, las ideologías también, y sobre todo, la concepción de la lengua no solo como un derecho de sus hablantes, sino como un patrimonio de todos.