lunes, 20 de octubre de 2014

Cuántos nombres tiene el pene en Cuba

La Bella Isa, de Elena Arcangeli

"El órgano sexual masculino en Cuba:

Animal, barquillo, bate, bejuco, bicho, bláncamo, cabia, cabilla, cable, camarón, caoba, chorra, cuero, espolón, fenómeno, fruta, guindola, jan, leña, lezna, machete, mafián, malanga, mandarria, manguera, material, morronga, mendol, muñeca, niño, ñame, pico, pinga, piña, pisajo, pulla, remo, timón, tolete, treinta, trole, trozo, tubería, vianda, viga y yuca." *

¿De verdad? ¿Muñeca, niño, vianda? ¿Hay alguien en Cuba que se los sabe todos? ¿Algún cubano entre el público?



* Información tomada de Compendio Ilustrado y Azaroso de Todo lo que Siempre Quiso Saber sobre la Lengua Castellana, editado por la Fundación del Español Urgente.


viernes, 17 de octubre de 2014

Galveston y las metáforas

Jenufa, de Paula Rego

Nic Pizzolato es un escritor americano conocido por ser el guionista de la espléndida serie de televisión True Detective. Acabo de leer Galveston, una novela negra que se lee conteniendo la respiración, a ratos ahuyentando las imágenes de violencia que describe, la mayor parte viviendo las peripecias de unos personajes duros y generosos, extraños y universales, redimidos por el amor como cualquier hijo de vecino. El protagonista es un matón que emplea el tiempo libre en leer libros, libros que apila contra la pared como si fueran ladrillos, una costumbre que le viene de su estancia en la cárcel, donde no había estanterías.

Pero lo que quería transmitirles es un ejemplo de las metáforas tan hermosas con las que Nic Pizzolato deleita a los lectores. Nuestro matón profesional se siente enfermo y va al médico con el fatal resultado de serle diagnosticado un cáncer: "un médico me fotografió los pulmones. Estaban repletos de copos de nieve" pero "uno no deja de ser quien es solo porque le aparezca en los pulmones un torbellino de motas de jabón en polvo". No entra en sus planes dejar de fumar, total para qué a esas alturas "...y el humo me hizo pensar en los hilos de algodón que se entretejían en mis pulmones".

A mí se me ocurre que unos pulmones con cáncer deben estar negros, agarrotados de nicotina, y quizás por eso, me han sorprendido y gustado tanto esas metáforas en las que los pulmones están inundados de algodón, jabón en polvo o copos de nieve.

Anímense a leer Galveston, no se arrepentirán.

miércoles, 15 de octubre de 2014

La casta y las élites extractivas

The Embrace, de Egon Schiele

La casta es un término acuñado por Podemos que alude a la clase política en general. Tengo que decir que no me gusta porque es un término despectivo que separa definitivamente a los políticos de sus representados. A mí la palabra me suena a 'señorito', a 'cortijo' y a las castas de la India, un sistema de estratificación social que clasifica a las personas desde el momento de su nacimiento.

Hay otra expresión importada de Estados Unidos, cuyo referente es prácticamente el mismo, pero que suena mucho mejor, me refiero a élites extractivas. Es un término académico que expresa también esa idea de grupo minoritario (la élite) que copa el poder y disfruta de una situación privilegiada, pero suena de otra manera, más sofisticado y menos transparente.

La cuestión es, que bien se hable de casta o de élites extractivas, la distancia que hoy separa al colectivo de políticos de los ciudadanos es enorme y es una pena, porque la política es el arte de entendernos, de organizar la vida pública de una comunidad, y sin política no podemos vivir en sociedad. Así de importante es la cosa.

viernes, 10 de octubre de 2014

Una novia

Elle et moi avec l'espace intermédiaire, de Myrtille Henrion Picco

Nunca habíamos visto en el barrio una limusina blanca tamaño mafia, de hecho nunca habíamos visto una limusina en este barrio nuevo. Los niños la miraban extrañados y los vecinos nos íbamos parando intentando adivinar el acontecimiento. A su alrededor había una docena de gitanos, trajeados ellos, con vestidos brillantes y largos ellas, todos repeinados y muy dignos. Salió la novia y apenas se la veía, menuda y escondida entre una nube de tul blanco, un compadre grababa el momento para luego verlo una y otra vez en esa televisión enorme que no apagan nunca. La novia se metió en el coche mientras las mujeres empujaban tanto vestido.

En el suelo quedaba una cesta de mimbre con un asa redonda profusamente engalanada. Dentro, unos trapos blancos bordados y llenos de puntillas dispuestos para recoger la prueba de la virginidad de la novia. Ay, las tradiciones, algunas no se acaban nunca.

jueves, 9 de octubre de 2014

Protocolo

Reclining nude, de George Hendrik Breitner


Palabra de la semana:


A cuenta del contagio por ébola ocurrido en España, es una palabra que estos días está en todos los medios de comunicación. Si prueban ustedes a hacer la búsqueda en Google, solo el apartado "noticias" da la escalofriante cifra de 93.700 resultados. Es curioso que el significado de la palabra que está en boca de todos sea su cuarta y última acepción.

martes, 7 de octubre de 2014

Palabras que se quieren

Tea Party, de George Luks

Mina, una mujer fría y calculadora, contempló el amasijo de hierros en que se habían convertido los coches, un espectáculo dantesco que ardía mientras una lluvia fina y persistente lo regaba todo. Un error garrafal, pensó, otro más.

¿Les suena? Las palabras que están en cursiva son palabras que muy a menudo van juntas y que nos ofrecen la comodidad de no tener que buscar adjetivos. ¿Cuántas veces no habremos oído en los informativos eso de un espectáculo dantesco? La expresión lo mismo sirve para describir el paisaje que deja un coche bomba, como la erupción de un volcán o un choque en cadena en la autopista. ¿Y en cuanto al error garrafal? No parece sino que todos los errores, por definición, fueran garrafales.

Es un uso cómodo, no lo niego, pero con su abuso estas expresiones corren el riesgo de perder por completo su significado, si es que no lo han hecho ya.

viernes, 3 de octubre de 2014

La importancia de llamarse Ernesto

Self-portrait, de Marjorie Brooks

Creo firmemente que el nombre que se le pone a las cosas es muy importante, casi fundamental. Me refiero en este momento, no al nombre que nos ponen a cada uno, aunque para el Ernesto de Oscar Wilde era vital, sino al nombre con el que denominamos un movimiento social.

Viene esto a cuento de "La revolución de los paraguas", que me parece un nombre precioso, y que se refiere a los paraguas con los que los manifestantes de Hong Kong empezaron a defenderse de los gases que lanzaba la policía. El nombre me recuerda a aquel magnífico también "La revolución de los claveles" que une (como en el caso de los paraguas, también) dos significados tan dispares en una sola frase: "revolución", un término con tintes de disturbios, de lucha, de incertidumbre y "claveles" o "paraguas" que se refiere a dos objetos cotidianos totalmente inofensivos.