viernes, 26 de febrero de 2016

Me mudo

Sin título, de Ricardo Sanz

Me mudo, me cambio de página. Se me ha quedado pequeño el formato y he decidido que era el momento de cambiar. Decía San Ignacio que en tiempos de tribulación, no conviene hacer mudanza y, aunque los tiempos no están para grandes alegrías, yo me regalo a mí misma una nueva página web.

Siento informar a mis seguidores virtuales, a los que expresamente aparecían como tales en el blog, que los duendes informáticos no me han permitido mantenerlos y que si perseveran en su actitud, van a tener que volver a apuntarse. No hay premio de fidelidad pero tienen garantizado mi agradecimiento.

A los demás decirles que espero que les guste y, sobre todo, espero que nos sigamos encontrando por allí. La página se llama igual y pueden verla pinchando AQUI.

Muchas gracias a todos por su compañía, sus comentarios y sus aportaciones.

viernes, 19 de febrero de 2016

Quilma, esquilmar

Homenaje a Tiziano, de Ramón Gaya

"Desde hace más de treinta años, y como una golosina, tiene por costumbre mi madre, siempre que la ocasión lo permite y se lo habilitan las circunstancias, enviarnos desde León lo que acaso hacen allí mejor que en ninguna otra parte del mundo: pan, dos o tres de aquellas hogazas que son al pasado, al mío al menos, lo que todas las magdalenas francesas a la memoria del tiempo ido. Como la conservación de algo tan efímero es importante, evitando en lo posible que se ponga blando en exceso, o duro, o correoso, procura rodear tales envíos de cuidados y apaños extraordinarios. Para envolver las hogazas suele echar mano de una quilma o costalillo, que ella misma suele confeccionar aprovechando viejas sábanas de un lino que sembró su abuelo e hiló y tejió su madre, y sólo cuando empezó a considerar que ya no daría a aquellas sábanas, demasiado ásperas y bastas, el uso para el que fueron confeccionadas hace más de cien años. Y recuerdo aún la primera vez que me regaló esa palabra infrecuente, quilma, que me supo tanto o mejor que el pan que ella arropaba, arrojando su luz sobre otra que de todos modos usábamos con mucha más frecuencia: esquilmar, que en origen viene de quima, rama, y significa menoscabar o agotar los frutos que nos han sido entregados, pero que debería proceder de quilma, que es el cuerno de la abundancia de los pobres y vagamundos."

Andrés Trapiello: El arca de las palabras

miércoles, 17 de febrero de 2016

Que todo cambie para que todo siga igual

Marilyn, de Daniela Rosenhouse

La frase del título hizo fortuna a partir de la película El Gatopardo. El gran Visconti llevó al cine la novela del mismo título de Giuseppe Tomasi di Lampedusa en 1963, en ella se narran las vicisitudes de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina, y su familia entre 1860 y 1910 en Sicilia.

La frase es pronunciada por el sobrino del aristócrata, aristócrata él también, tratando de explicar a su tío por qué ha decidido sumarse a los partidarios de Garibaldi. "Si nosotros no participamos también, esos tipos son capaces de encajarnos la república. Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie (si vogliamo che tutto rimanga com'è, bisogna che tutto cambi)".

Esperemos que no sea lo que suceda en la escena política española y que el cambio que la mayoría esperamos, sea un verdadero cambio. Y a mejor que, ya saben, no hay situación por mala que sea que no pueda empeorar. Estoy pesimista, ¿verdad?, será el frío.

lunes, 15 de febrero de 2016

Los sabios que no vemos

Sin título, de Clara Gangutia

A veces este blog tiene vida propia y dicta lo que quiere que una escriba. Hoy es uno de esos días. El blog quiere que les hable de una persona extraordinaria.  Ingeniero de profesión, ha dedicado su vida a la lengua y concretamente al euskera, a pesar de que fue educado en el Colegio Alemán.

Les hablo de Mikel Zalbide, alto, serio, franco y con pelo pincho, es un erudito que se morirá sin que nadie sepa que lo fue porque la vanidad le es ajena. Es un trabajador infatigable, un investigador concienzudo, impulsor de la normalización del euskera y autor de numerosos trabajos.

Es curioso que sepamos la vida y milagros de Isabel Preysler o Belén Estebán y no sepamos la de tantas personas que se dedican a investigar, descubrir y aportar.

Estos días se está presentando un trabajo firmado por Mikel Zalbide, junto a Nikolas Gardner y Lionel Joly, en el que se desarrolla una metodología para analizar la historia de la dimensión social de las lenguas. El método hace "fotos" de distintos tiempos y espacios y es lo suficientemente flexible como para trabajar con información heterogénea y de distinto valor. Este método, que fue pensado para ser aplicado al euskera y a su peculiar historia social, ha resultado ser válido para analizar cualquier lengua, con lo que la aportación a la sociolingüística es extraordinaria.

Y sucede así que mientras los medios de comunicación se llenan de nombres que nos han perjudicado a todos, hay otras personas que pasan por esta vida de puntillas y, sin embargo, dejan el mundo mejor que como lo encontraron. Gracias Mikel.

viernes, 12 de febrero de 2016

¿De dónde viene la palabra "bisiesto"?

Jardín, de Isabel Quintanilla

Personalmente no conozco a nadie que haya nacido un 29 de febrero. Ese día el periódico local suele hacer un reportaje entrevistando a aquellos que solo un año de cada cuatro celebran su cumpleaños el día exacto en el que nacieron. En un curso de astronomía me explicaron cómo cada cuatro años hay que reajustar el calendario para cuadrar con lo que realmente ocurre en el universo. Eso es lo que sucede este 2016, que es bisiesto. En este mes de febrero tendremos un día más para vivir la vida loca, esperar nuevas elecciones o soñar con las vacaciones.

Pero a lo que vamos en este txoko virtual es ¿por qué ese nombre de "bisiesto"?, ¿de dónde procede la palabra? Pues bien, al parecer, procede del latín bisextus, que quiere decir 'dos veces el sexto' porque antiguamente se repetía un día entre el 24 y el 25 de febrero. Ese día era, según el cómputo latino, precisamente el sexto de las calendas de marzo y de ahí el nombre de "bisiesto" para el año con un día más. Día que será el cumpleaños de Pedro Sánchez, ¿lo celebrará como presidente? ¿será buen augurio tener un presidente nacido un 29 de febrero? Qué será... será... Whatever will be, will be...

martes, 9 de febrero de 2016

Reforma ortográfica en Francia

Rue de Paris, Temps de Pluie, de Gustave Caillebotte

Los franceses están revolucionados -de nuevo- en torno a una reforma ortográfica que fue aprobada nada menos que en 1990. ¿Qué pasa veintiséis años más tarde? Pues que en el próximo curso escolar, los libros de texto van a incorporar las modificaciones que proponía aquella reforma. Con esto se pretende que la lengua resulte más estándar y ayude a evitar el fracaso escolar, además de facilitar el aprendizaje del francés fuera de sus fronteras.

Se me ha ocurrido buscar el revolucionario documento (la réplica de nuestro BOE) y en él el Secretario de la Academia Francesa eleva al Primer Ministro francés una petición de cambio de la ortografía que empieza con estas palabras:

"Cuando un Primer Ministro se preocupa por el estado de la lengua francesa, lo que no ocurre todos los días, encamina sus pasos tras la senda de Richelieu*".

Los cambios van a ser en su mayor parte opcionales, pero han suscitado todo tipo de reacciones. En torno a 2400 palabras cambiarán su ortografía: se podrá escribir "oignon" y "ognon"; se suprimirá el acento circunflejo en muchas de las palabras que ahora lo llevan; otro tanto pasará con los guiones, "porte-monnaie" pasará a ser "portemonnaie"; la "ph" de algunas palabras pasará a ser "f", como por ejemplo en "nénuphar", que será "nénufar".

Uno se pregunta por qué tanto revuelo si las reformas pueden ser seguidas o no, pero, como decían en Twitter: "Eres un viejo si has conocido "gâteau", "hôtel", o "même". Y, por cierto, el más querido por aquellos que se oponen a la reforma ha sido el acento circunflejo, ese sombrerito tan francés, que ha merecido ser trendic topic con el hashtag #JeSuisCirconflexe.


* Armand-Jean du Plessis, cardenal de Richelieu, fue el fundador de la Academia Francesa, la institución ocupada de velar por el francés.

viernes, 5 de febrero de 2016

A Gento le es inverosímil

El Secreto, de Bernardo Torrens

Marcos, dos años y cuatro meses, cuando se refiere a sí mismo a veces dice "yo" y a veces "el nene". La frontera, entre ese yo todopoderoso que acuñamos con los años, y la tercera persona que nos sirve para tomar distancia, todavía no está marcada y él es a veces "yo" y a veces "el nene". Por lo visto Gento, un jugador de fútbol importante allá por los años cincuenta, hablaba de sí mismo en tercera persona, como si el profesional del balón fuera una figura de la que el propio Gento se distanciara. Vamos, que Gento para sí mismo era como "el nene" para Marcos. Esta anécdota que cuenta AT es muy divertida.

"No dudaba en absoluto de su talento, al contrario. Había en él algo muy francés, no sé, ese aire académico y burgués que tienen en Francia casi todos los escritores, donde jerarquizan, encarpetan y etiquetan cada movimiento literario y artístico. A veces decía: "Y Fulano, que no sabía quién era X, dijo tal cosa...". X era él, hablaba de sí mismo por el apellido, como Gento, el jugador del Real Madrid, cuando le preguntaban los periodistas: "¿Jugará hoy Gento de medio o de delantero?". Parece que se lo preguntaban siempre; y respondía: "Gento jugará hoy de delantero", o de media punta, en fin, lo que tocara, hasta que un día llegó la respuesta memorable, aquel "a Gento le es inverosímil". Era maravilloso oírle hablar de sí por su propio apellido, llamándose a sí mismo como supone que se dirigirá a él la posteridad."

Andrés Trapiello: Seré duda