jueves, 29 de agosto de 2013

Las palabras para decirlo

Lady in a pink divan, de Julius Leblanc Stewart

Las palabras para decirlo es el título de un libro de Marie Cardinal que relata la historia de una mujer enferma que consigue curar sus síntomas a través del psicoanálisis, es decir, a través de la palabra. No me malinterpreten, no creo que el psicoanálisis sea la panacea de las enfermedades, pero ríos de tinta han corrido con esa teoría.

Hay veces en que algo nos supone tanta angustia que no podemos ponerlo en palabras y otras en las que precisamente decirlo nos libera del peso que suponía. Es bien sabido que un secreto pesa como una losa y que un problema que se comparte es menos problema. 


Me ha venido todo esto a la cabeza a cuenta de las dificultades que han tenido recientemente los presidentes de Estados Unidos y España para no llamar a las cosas por su nombre: Obama ha evitado a toda costa llamar golpe de estado al pronunciamiento de los militares en Egipto y Rajoy ha sudado mares de tinta antes de decir Bárcenas


Y es que las palabras son bien poderosas, a veces bálsamo, a veces maldición.

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