miércoles, 10 de diciembre de 2014

El género cuenta

Hanna, de Ellen de Groot

Hay palabras en castellano tan correctas políticamente hablando que tienen distinto significado según su género, como es el caso por ejemplo, de corte, capital, frente, editorial o margen.

El corte no es lo mismo que la corte y el frente es algo bien distinto de la frente, qué decir del capital o la capital. En cambio, margen, para designar la orilla de un río, se puede decir tanto en masculino como en femenino, el margen del río, o la margen izquierda de la ría de Bilbao (que no sé por qué, pero siempre se dice en femenino), aunque, cuando significa el espacio en blanco que se deja en la página, se dice en masculino, el margen.

No confundir este tipo de sustantivos con el llamado género epiceno, que se refiere al nombre de un ser animado que es igual para masculino y femenino, como por ejemplo, gorila, bebé, rata o cría.


domingo, 7 de diciembre de 2014

Los asesinos y el hachís

Jaws, de Peter Maier


A finales del siglo XI existía en Persia una secta islámica cuyos miembros alcanzaron triste fama por sus sangrientas venganzas políticas.

Según cuenta Marco Polo, estos chiítas se embriagaban con una bebida elaborada con hachís antes de ser enviados a peligrosas misiones, cuyo objetivo solía ser matar a algún cabecilla enemigo, ya fuera este cristiano o musulmán. En árabe los llamaban haššišin, haššišina o haššašin, es decir, 'los bebedores de hachís' y de ahí viene nuestra palabra asesino, aunque no adoptó el significado que tiene hoy hasta el siglo XVI.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Chino con acento andaluz

Perched, de Clive Smith

Como en esto del lenguaje no se aburre uno nunca, hoy les traigo una noticia que quizás los andaluces sepan, pero que a mí me ha resultado muy curiosa.

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía firmó un acuerdo con la Oficina Nacional de Promoción Internacional de la Lengua China, Hanban, por el cual se promocionaría la enseñanza del chino como lengua extranjera en los centros de educación andaluces.

Pueden participar en estas clases de lengua china los alumnos matriculados en Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Ciclos Formativos en centros docentes públicos. Las clases, de carácter voluntario, estaban inicialmente pensadas para ser ofrecidas fuera del horario lectivo, pero a la vista del éxito obtenido cuatro centros de Sevilla ofrecen, a día de hoy, el chino como segundo idioma.

Me parece una idea estupenda, nada como el aprendizaje de un idioma para abrir la mente a su cultura y para ofrecer un horizonte de posibilidades a aquellos que lo estudian.


martes, 2 de diciembre de 2014

Algarabía

My Living Room, de Carl Moll

A menudo el sonido que produce un idioma desconocido nos resulta, no solo ininteligible, sino una algarabía de la que nos parece imposible que alguien pueda extraer un significado.

Un jaleo incomprensible y una confusión de ruidos o sonidos debió de parecer a nuestros antepasados oír a dos o más árabes hablar su idioma, razón por la que la palabra algarabía, que significa precisamente 'la lengua árabe' (al + arabiyyah), pasó a adquirir en castellano el significado de la confusión que se produce cuando no entendemos el ruido de voces o palabras que escuchamos en reuniones sociales multitudinarias.

Una etimología tan bonita como la propia palabra.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

¿Quién dijo que no existían los sinónimos?

Self-portrait, de Lucian Freud

"Soy psicoanalista. En otras palabras, lector de mentes y de símbolos. Algunas veces me llaman loquero, curandero, detective, abrepuertas, rebuscabasuras o simplemente charlatán de feria o farsante. Trabajo como un mecánico de coches, tumbado sobre la espalda, manejando las cosas de abajo, lo que hay bajo la historia: fantasías, deseos, mentiras, sueños, pesadillas..., el mundo debajo del mundo, las palabras verdaderas bajo las falsas. Me tomo en serio las cosas intangibles más extrañas; me meto en sitios donde el lenguaje no puede entrar, o donde se detiene -lo "indescriptible"-, y además lo hago a primera hora de la mañana."

Kureishi, Hanif: Algo que contarte

lunes, 24 de noviembre de 2014

Inmatriculación

La Lieuse, de Auguste Renoir

Inmatriculación: Acto por el que por primera vez se inscribe un bien en el Registro de la Propiedad.

Es palabra que no está en el Diccionario de la RAE, aunque gracias a ese acto la Mezquita de Córdoba, entre otras 4 500 propiedades, ha pasado a ser propiedad de la Iglesia española. A partir del acuerdo firmado entre el Estado español y la Santa Sede, este tipo de bienes no pagan impuestos y los rendimientos que se obtienen de su uso, por ejemplo, las visitas turísticas, son literalmente, dinero negro (dinero que no ha sido declarado a Hacienda) aunque no ilegal.

Es algo que la Iglesia hace porque puede, es decir, porque la ley se lo permite, pero a mí me suena a  Inmaculada Corrupción.


jueves, 20 de noviembre de 2014

El crudo vocabulario del barrio

La Cuirasse d'Or, de Kees Van Dongen

"Lila pasó a hablarme de su sexualidad en general. Para nosotras era algo por completo nuevo que abordáramos ese tema. La procacidad del ambiente del que proveníamos servía para agredir o defenderse pero, precisamente porque era la lengua de la violencia, no facilitaba sino que obstaculizaba las confidencia íntimas. Por eso sentí vergüenza, clavé la vista en el suelo cuando con el crudo vocabulario del barrio dijo que chingar nunca le había proporcionado el placer que de jovencita había esperado, al contrario, siempre había sentido poco o nada (...).

"Ante tanta claridad comprendí que no podía seguir callada, que debía hacerle notar mi afinidad, que debía reaccionar a sus confidencias con una confidencia similar. Pero la idea de tener que hablar de mí -el dialecto me disgustaba y, aunque pasara por ser autora de páginas escabrosas, el italiano que había aprendido me parecía demasiado precioso para la materia pegajosa de las experiencias sexuales- aumentó la incomodidad, me olvidé de que la suya era una confesión difícil, que cada palabra aunque vulgar se engarzaba en la extenuación que reflejaba su cara, en el temblor de sus manos, y fui al grano."

Ferrante, Elena: Las deudas del cuerpo